Con una gordita tetona

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Cuando mi jefe sale de vacaciones, me deja al cuidado de todo, incluso de su amante.

Trabajo en una gran empresa, en un tremendo edificio donde es innumerable el Nro. de funcionarios que trabajábamos acá. Me cambiaron de oficina y me colocaron con un hombre mayor que yo, casado con hijos. Yo en ese tiempo tenía apenas 27 años, mientras mi compañero de oficina estaba cerca de los 50. El era muy agradable y simpático y me enseño mucho mientras trabaje a su lado. Era habitual que me comentara todo respecto de su vida. Algo tenía este hombre que sin ser apuesto o con poder dentro de la empresa, conquistaba fácilmente a las mujeres. No mujeres top ni modelos, pero nunca le faltaban.

Fue así, cuando un día me pregunto si había visto a la colega que había llegado a trabajar unas 3 oficinas al lado de la nuestra. Me dijo que era una chiquita, un poco gordita, pero que tenía un tremendo par de tetas. Me las describió perfectamente y el ya la había ido a saludar a darle la bienvenida. Pasó como un mes, y mi colega seguía haciéndose el lindo con la colega vecina. Yo la vi y la saludé, pero la verdad no me llamo para nada la atención. Se llamaba Fernanda, de unos 32 años más o menos, soltera, baja de porte, con varios kilos de más, un culo grande, pero nada llamativo ni formado y un gran rollo en su cintura. Aparte de eso usaba lentes, su pelo no era muy agraciado etc. sin embargo mi colega no había mentido respecto al tamaño de sus tetas, eran tremendas, pero a si y todo no era una mujer de mi gusto.

Cerca de los 2 meses, después de tener mucho contacto con ella, ya que nuestro trabajo estaba muy ligado, mi colega me cuenta que había conquistado a la tal Fernanda y que estaba saliendo con ella a escondidas. Ella sabía muy bien que el era casado, pero que no le importaba que era solo para sacarse las ganas. Mi colega me contaba con lujo y detalles todos sus encuentros. A veces incluso me decía que estaba caliente y que iría a encerrarse con ella en su oficina. Me comentó que por lo general lo hacían en el baño privado de la oficina de ella. Como nuestras oficinas daban solo a un pasillo al final de la empresa y todos trabajábamos con las puertas cerradas, era fácil entrar a su oficina, sin que nadie se diera cuenta. Luego ahí, cerraba con llave y después de un rato entraban al baño de ella, donde podían quejarse sin que fuesen escuchados por alguien que golpeara la puerta. Esto duro casi un año, Siendo yo el cómplice de sus encuentros, tapando a mi jefe cuando alguien venia a buscarlo, o cuando lo llamaba su mujer, mientras estaba follando en la oficina del lado.

Por mi parte con Fernanda, al ser mas de la edad mía, conversábamos de muchas cosas mientras el estaba o no presente, era muy simpática y congeniábamos muy bien. A veces le llevaba documentos para que firmara y me imaginaba a la chica tetona afilando con mi jefe, mientras yo hacia la pega de los 2. La vida no era justa, yo me encontraba mucho mejor que el, mas joven y con un mejor físico que el, pero no me llamaba la atención levantarle a su conquista, menos siendo amigos y colegas.

El tiempo pasaba y mi relación con ella mejoraba cada vez más. Nos mandábamos mail bromas y esas cosas, mientras mi colega, por otro lado, me decía que Fernanda era un verdadera puta. Me describía con lujo y detalles todo lo que hacían en la oficina de ella y también en su casa, ya que ella vivía sola. Como le entregaba sin ningún asco todo su cuerpo incluso me mostró varias conversaciones por el MSN donde ella lo invitaba a ir a su oficina, “”ya que se había tomado un café y le faltaba la crema””. Según me contaba mi colega, Fernanda era una adicta al semen, y que se lo tragaba sin asco. Era algo que a ella le volvía loca de echo ella misma le pedia que le fuera a dar su dosis diaria de leche.

Poco a poco, las cosas que me contaba mi colega, mas los chistes y bromas en doble sentido que nos mandábamos con Fernanda por mails, me fueron calentando a tal punto que me había decidido a tener algo con ella. La oportunidad estaba cerca. Mi jefe estaba por salir de vacaciones y dejaría sola a Fernanda por 2 semanas. Antes de eso, yo ya tenía que haber avanzado mucho y mientras el chateaba por una ventana con ella , ella chateaba por otra ventana conmigo. Yo notaba el interés de ella hacia mí y ya nuestros email eran completamente de carácter erótico, fotos y videos pornos que ya ni siquiera eran graciosos.

Yo sabiendo muy bien que mi colega se iría de vacaciones con su mujer y su familia, comencé a molestar a Fernanda con frases como a que playa se iría. que compara bronceador ( ya que es muy blanca) y cosas por el estilo, mientras ella me decía que yo sabia muy bien que ella no saldría de vacaciones y que no sacaba nada con molestarla , que a ella le daba lo mismo que mi colega se fuera con su mujer, que ella era solo una amiga y que ella estaba libre para hacer lo que quisiera. Yo le decía que no y ella me decía que cuando yo quisiera me lo demostraba, quedando de acuerdo que yo le cobraría la palabra.

Al fin llego el viernes y mi compañero de labores se despidió de mí diciéndome que no lo vería en dos semanas. Mientras se burlaba de mi diciendo lo bien que lo pasaría en sus vacaciones, yo por dentro le respondía con lo bien que lo pasaría con su amante.

Llegó el lunes y lo primero que hice fue saludar por MSN a mi vecina. Luego de unas conversaciones, me invito a tomarme un café a su oficina. Ambos sabíamos que esas semanas tendríamos que aprovecharlas. Apenas logre hacerme un tiempo en mi trabajo, dejando cerrada mi oficina me fui a la de ella. Me invito a tomar asiento, levantándose y dándome un beso en la mejilla, cosa que nunca hacia. Conversamos de algunas cosas de trabajo, mientras éramos a veces interrumpidos por gente que entraba a su oficina. Luego me hablo de un problema que tenia su computadora y me acerque por detrás de ella a ver el tema. Ella no se levanto, se quedó sentada, mientras yo tomando el Mouse, trataba de ver el problemas, sintiendo el aroma de su cuello a pocos centímetros de mi. Me acercaba más a ella de lo necesario y ella no se corría ni un milímetro mirando fijamente la pantalla. Mientras estaba en esa posición, podía ver perfectamente el escote de su blusa que dejaba ver un tremendo par de tetas, blancas, gordas, redondas, deliciosas. Me imaginaba tener semejantes pedazos de carne en mi boca. Pero no solo eso veía, sus piernas tampoco escapaban a mis miradas. No se si fue idea mía o su falda estaba mas arriba de lo que debería haber estado. AL igual que toda su piel, sus blancas y gruesas piernas estaban deliciosas, sin patíes, moviéndose de lado a lado. A veces ella me hablaba y daba vuelta la cabeza, quedando a pocos centímetros su boca de la mía. Era el momento de besarla, pero me daba miedo a que alguien entrara y justamente en ese momento, otra colega de la oficina de más allá golpea la puerta y entra con unos documentos que Fernanda tenía que revisar.

La verdad era un tema largo y yo por mi parte ya tenía que volver a mi escritorio llevándome conmigo mi verga completamente erecta. Saque algo de trabajo rápidamente, esperando ansioso que la ventana de Fernanda se prendiera en mi pantalla. Pasaron como 20 minutos y ni luces de mi colega, hasta cuando me disponía a escribirle yo, ella lo hace.

¿estas?

Si

Que lata que tuvieras que irte

Si .. estaba muy rico tu café .. gracias

¿solo el café?

No la compañía también

Cuando quieras te vienes a tomar otro

Gracias .. me encanta el café

A mi también…. En especial con crema.

Yo ya sabía a lo que se refería por el indiscreto colega de trabajo que tenía, a si que seguí su juego.

¿de verdad te gusta?

si, mucho

mmm interesante

¿por que lo dices?

no por nada … y se soluciono el problema de tu Pc

no … cuando vas a venir a vérmelo

¿ que quieres que te vea?

Ja ja ja … Mi Pc a no ser que quieras ver otra cosa.

Mmmm puede ser .. aparte que ya vi algo que me gustaría ver nuevamente

¿a si? .. ¿que cosa?

Después te lo digo

¿estaba en mi oficina?

si .. estaba en tu oficina

Mmm ya … y de que color era

Mmm blanco

¿blanco? .. que extraño …

Yo me entiendo …

Ahh ya se lo que puede ser …

Si?

Si … por mi no hay problema que las veas

¿De verdad?

Si … y si quieres algo mas …. Contigo tampoco tendría problema

¿Es un broma?

No se .. si te atreves …??

Estas sola

Si

Voy

Ok

Salí de mi oficina y tuve que seguir de largo, ya que dos compañeros de trabajo conversaban en el pasillo. Entré al baño y espere un poco hasta que terminaran de conversar. Nuevamente al salir al pasillo, el mismo personaje ahora conversaba desde la puerta con otra colega. Me metí a mi oficina, pegando el oído a la puerta escuchando el momento que este se marchara. Al fin lo hizo y saliendo al pasillo, me encontré con este desierto. Camine entre rápidamente a la oficina de Fernanda, la que al verme, se levanto y pasando detrás mío, cierra la puerta con llave. Nos miramos un segundo y nos besamos desesperadamente.

El deseo de ambos se desató en su oficina. La tome fuertemente de culo y la atraje hacia mi. Su baja estatura me obligaba a doblarme un poco para poder juntar nuestros cuerpos. Su lengua se metía completamente a la mía y me abrazaba fuertemente, mientras mis manos ya se habían metido bajo su falda y acariciaban sus desnudas nalgas. Sin soltarle su culo, ni dejar de besarla la fui echando hacia atrás hasta que la apoye contra su escritorio. Unas cuantas cosas cayeron al piso mientras trataba de sentarla en este. Eran las 10:30 de la mañana, afuera se sentían unas risas de dos colegas que caminaban por el pasillo, mientras adentro de la oficina, mis manos desabrochaban los primeros botones de la blusa de Fernanda, en busca de sus gloriosas tetas, mientras ella buscaba con ansias desabrocharme del pantalón. Todo en silencio tratando de no meter mucha bulla. Ella misma se sacó su chaqueta quedando solo con la blusa blanca, sus botones fueron cediendo uno a uno hasta que me encontré con sus tremendas tetas acogidas en un gran brasier. Comencé a besárselas por sobre la tela, mientras ella ya había desabrochado mi pantalón y en sus manos acariciaba mi dura verga. Al oído y entre quejidos me dijo que nos fuéramos a su baño. Sin soltarnos con la ropa toda revuelta entramos a su pequeño baño privado, cerrando la puerta tras de nosotros para no ser escuchados. Casi al cerrar la puerta, Fernanda me apoya contra esta y bajando hasta la altura de cintura me sacó todo y se puso a mamar.

La verdad era un experta en chupar vergas, como toda una profesional se engullía toda mi verga una y otra vez, mientras yo de pie, con la amante de mi colega dándome placer con su boca. La deje actuar un rato y obligándola a levantarse, le termine por sacar el brasier. Sus tetas se desbordaron cayendo casi hasta su estomago. Eran gigantes, redondas, blancas, de pezón no muy marcado, de color rosado pero exquisito. Me termine de sacar yo mismo los pantalones, me abrí la camisa y me senté en la taza del baño. Le bese sus tetas que quedaban justo a la altura de mi boca, restregándolas contra mi cara, diciéndole a cada rato lo rica que las tenia. Fernanda se masturbaba de pie, mientras me dejaba chuparla hasta que dejando una pierna a cada lado se sentó sobre mi. Llevo su mano abajo, y tomándome la verga la acomodo a la entrada de su coño. Se sentó sin problemas enterrándosela completamente. Nos fundimos en un apasionado beso mientras yo afirmándola de las nalgas, la movía de arriba abajo, follando desesperadamente. Fernanda no dejaba de besarme ni de moverse sobre mi. Ambos sabíamos que no teníamos mucho tiempo por lo que debíamos actuar rápido.

Le pedí que se diera vuelta, ella se levanto de mi y me dio la espalda, la tome de la cintura y la acomode entre mis piernas. luego ella tomándome la verga , la coloco en el lugar indicado y se sentó enterrándosela completamente. Sus tetas ahora quedaban a mi alcance. Tomanodla por detrás no me casaba de manoseárselas a mi antojo mientras ella apoyada en sus pies subia y bajaba enterrándosela hasta el fondo. Sus liquidos de la concha me tenia completamente mojada las piernas y mientras con una mano le tocaba las tetas, con la otra le tocaba el coño haciéndola estremecer. Afuera su teléfono sonaba una y otra vez, igual como mi verga entraba dentro de ella. Me dijo entre gemidos que nos apuráramos, que luego tendríamos más tiempo. Obligado a acabar luego le tome fuertemente las tetas y ella comenzó a subir e a bajar rápidamente. Nuestros orgasmos no tardaron en llegar y apretándole muy fuerte las tetas comencé acabar, apretándola muy fuerte y trayéndola hacía mi, mientras ella gemía no muy fuerte, tratando de contener sus gritos acabando copiosamente.

Una vez que acabamos, ella se levanto rápidamente y me dio una leve chupada de un minuto, dejándome limpia mi verga tragándose los restos de semen que quedaban en ella. Me dijo que yo le gustaba mucho y que quería repetirlo a la hora del almuerzo cunado todos fueran a comer. Nos vestimos rápidamente, ella me ordeno la corbata, nos dimos unos besos rápidos y saliendo tratando de parecer lo mas normas, afortunadamente sin nadie en el pasillo, me fui a mi oficina.

Fue un encuentro de unos 20 minutos no mas. Me senté delante de mi computadora, contesté mi teléfono y mis email, mientras ella me preguntaba por MSN que me había parecido. Me confeso que la aunque la había echo acabar, la había dejado muy caliente, que quería que fuera nuevamente a la hora de colación a su oficina a terminar lo que habíamos empezado. A las 13:00 todos salíamos a colación, que esperaría que todos se fueran y que me iría a su oficina.

En ese rato yo ya había recuperado fuerzas , y apenas fueron las 13:00 comencé a ver como todos salían de sus oficinas. Teníamos una hora para follar . Apenas salio la última persona me fui a su oficina. Ella estaba sentada sonriendo al verme entrar. Cerré con llave la puerta de su oficina y en el medio de esta nos besamos fogosamente.

Ya más tranquilos, nos desnudamos uno al otro y nos fuimos al cuarto de baño. Su cuerpo no era el tipo que me gustaba, baja de porte, con algunos rollos, pero sus tetas me volvían loco y no dejaba de chupársela ni un minuto. Me sentó en la taza de baño, y arrodillándose me dio una chupada de verga mucho mejor que la anterior. La levante la apoye contra la puerta y bajando trate de chuparle su concha. Mas no puede hacerlo muy bien, por lo que la apoye en el lavamanos, mirando el espejo. La hice doblarse un poco y arrodillándome tras de ella le separé las nalgas y la comencé a besar. Ella gemía al contacto de mi lengua con sus partes íntimas diciéndome a cada rato lo rico que yo estaba y que siguiera. En esa misma posición, me levante y le enterré mi verga. Viendo su rostro en el espejo con los ojos cerrados disfrutando de mis estocadas, mientras sus tetas colgando chocaban entre si a cada impacto. Le di una y otra vez, perforando a mi colega, tocándole el culo, manoseándole las tetas , sacándosela completamente para volver a metérsela con furia.

Trate de metérsela en el culo, pero me dijo que si me lo entregaría, pero no en ese lugar, aparte que ella usaba un lubricante para hacerlo por ahí. Me hizo sentarme en la taza de baño y me cabalgo por largo rato dejándome chupar sus tetas. Yo estaba como roca, mientras que ella ya había alcanzado su orgasmo. Me dijo que quería que yo acabara en su boca, que quería probar mi “crema” a si que cambiamos de posición, ella sentada y yo de pie, dejándole a la altura de su boca mi herramientas. La chupo con pasión y maestría masturbándome fuertemente como a mi me gustaba para luego chuparla con mas fuerzas aun. Duramos mucho rato en esta posición y viendo que ya iba a ser la hora en que nuestros colegas volvieran de colación me apure en acabar. Ella al sentir que mi corrida era inminente saco mi verga de su boca y me comenzó a masturbar muy fuertemente , abriendo su boca .. – ¡¡ vamos papito .. Dame tu leche!! .. ¡¡ Échamela en la boca que me la quiero comer toda!! .. ¡¡Vamos papito … dame tu leche!! –

Verla con la boca abierta y suplicándome que acabara en ella , me causo un calentura tremenda y comencé a botar mi semen que fue a parar directo a su boca. Ella la recibía como si fuera el más delicioso manjar tratando de que toda cayera en su boca. Con su lengua afuera llena de semana, continuaba masturbándome hasta que cunado sintió que no salía nada mas, la entro tragándose toda mi “crema”. Luego, obviamente, terminó su trabajo, y me la chupo hasta dejármela limpia.

Nos vestimos y nos despedimos con otro apasionado beso. En mi oficina, aunque sin almuerzo, me encontraba muy contento y satisfecho de haberme sacado las ganas con Fernanda. Al rato me escribe por el MSN y me dice si me parece que después del trabajo fuéramos a su casa. Obviamente le dije que si y acordamos que a la salida de este , iríamos a su casa a que me entregara lo que faltaba.

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