Pelador callejero

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Lo siguiente le sucedió hace algunos años a un conocido mio, el cual al enterarse de que en ocasiones me gusta leer o escribir literatura erótica o como gusten llamar, me contactó para que escuchase su relato y le diese mi opinión al respecto.

Bruno hace unos cuantos años a tras tenía familia fuera de la ciudad, por decirlo de algún modo en los campos, la cual visitaba cada vez que se le presentaba una oportunidad, en una de esas visitas al llegar se encontró que su primo Juan se encontraba de cama ya que le habían propinado una tremenda paliza, al verlo Bruno pensó que habían sido por lo menos de cuatro a cinco hombres que le atacaron a traición, pero después de hablar con Juan y enterarse que eso había sido consecuencia de una pelea callejera con un amigo o conocido de él.

Al principio Bruno no le creyó a su primo pero al día siguiente llegó hasta la casa de Juan, Pepe un muchacho como de la edad de Bruno y de su primo Juan pero algo más delgado, con una cara que parecía que no era capaz de romper un plato, pero al primo de Bruno le rompió cuatro costillas, le fracturó la nariz y le dejó el contorno de los ojos más negros que la conciencia de muchos políticos, y eso sin tomar en cuenta que Juan permaneció acostado casi dos semanas recuperandose de la paliza recibida.

Pepe permaneció en la casa de Juan por poco tiempo, se disculpó con el primo de Bruno, se estrecharon las manos y luego se marchó, Bruno no entendía que pasaba como era posible que después de que su primo recibió una paliza como esa, el que se la dio o sea Pepe pasase por su casa a disculparse, y Juan al final le diese la mano como que si no hubiese pasado nada, al retirarse Pepe, Bruno le hiso saber a su primo que de haberle pasado a él algo semejante no le perdonaría nunca en su vida una golpiza tan salvaje como la que Juan recibió y que no descansaría hasta vengarse, Juan le explicó que era algo que él y el resto de los jóvenes de la localidad acostumbraban desde hace mucho tiempo, pero que era la primera vez que Juan perdía como también era la primera vez que peleaba con Pepe que era su amigo desde la infancia. Luego Bruno se enteró que tanto como su primo Juan como su amigo Pepe tenían fama de peleadores callejeros en todos los pueblos de los alrededores, y hasta esos momentos los dos por decirlo de alguna manera se encontraban invictos, claro esta hasta que Juan perdió, pero al parecer nadie en el pueblo se enteró de ello ya que el propio Pepe corrió la voz de que Juan había sufrido un accidente de motocicleta, cosa que le extraño a Bruno.

Bruno regresó a sus quehaceres en la ciudad y al mes regresó a visitar a su familia, encontrando en optimas condiciones a su primo y acompañado de su amigo Pepe, cuando Bruno llegó lo invitaron a salir y estando pasando el rato en un pequeño bar apareció un tipo joven como de dos metros de alto acompañado por dos tipos mal encarados, el tío tenía unos brazos como del grueso de los muslos de Bruno y sus espaldas eran como del ancho de un tonel, llegó directamente a donde se encontraba el trió y sin perder tiempo se acercó a Juan y lo invitó a pelear, el primo de Bruno lo vio como si se tratase de un nene de pecho, se levantó y le ordenó que lo siguiese, Bruno se comenzaba a levantar cuando Pepe le indicó que se quedase sentado que eso iba a tardar un poco, y como los otros dos se sentaron en la barra.

Bruno se quedó sentado aun en contra de su voluntad, pero pudo ver como su primo se acercaba al gigante y le decía algo cerca de su oído, cosa que debió asustar al gigante ya que de inmediato se retiró por donde vino y sin decir nada, al llegar Juan a la mesa muerto de curiosidad Bruno le preguntó que le había dicho al tipo ese para que saliese así del bar, Juan con toda naturalidad le dijo.

Tan solo le dije que una vez que él perdiese preparase su culo que se lo iba a comer una vez que lo venciera.

Bruno pensando que se trataba de una broma de su primo se comenzó a reír, pero tanto como Juan y Pepe permanecieron muy serios mientras que se tomaban sus cervezas.

Al siguiente mes cuando Bruno regresó de visita al pueblo, no localizó a su primo Juan que según le dijo su tía se encontraba trabajando en otro pueblo, pero paseando por la plaza se encontró a Pepe, el cual aparentemente se encontraba toman

do desde muy temprano, y lo invitó a que lo acompañase a seguir bebiendo, lo cual hiso Bruno de buena gana, ya tenían unas cuantas horas tomando cuando la conversación giró en torno a las peleas callejeras, y sin que Bruno se lo propusiese Pepe lo invitó a pelear, realmente Bruno en el fondo tenía ganas de caerle a golpes a Pepe por lo que le hiso a su primo, y tomando en cuenta que él practicaba kárate y judo pensó que le sería fácil el vencer a Pepe.

Pepe condujo a Bruno a las afueras del pueblo, a un paraje solitario al lado de un lago cercano, cuando los dos llegaron Bruno en tono de broma le dijo a Pepe.

Prepara tus nalgas que una vez que te venza te voy a comer el culo.

Pepe lo miro y le dijo con sorna.

Ya veo que conoces los términos, el que pierda le da el culo al otro, hecho.

Bruno se quedó algo confundido, ya que lo que él había dicho en broma el otro aparentemente lo daba por cierto, pero pensó que una vez que lo venciera lo dejaría tirado en el suelo y se marcharía. La pelea se inició al principio los dos contendientes se fueron estudiando mutuamente, pero fue Bruno quien asestó los primeros golpes directo a la cara de Pepe, la agilidad de Bruno en principio era muy superior a la de Pepe, y continuó castigando a su contendiente a su gusto, pero en un descuido Pepe le propinó un buen golpe sacandole todo el aire.

Cuando Pepe se acercó para seguir castigandolo, Bruno aprovechó para aplicarle una llave de judo que lo lanzó contra el suelo, en ese momento Bruno cometió el error de no continuar castigandolo dejando que Pepe se levantase y se repusiera, durante gran parte del tiempo los puños e Bruno hacían blanco tanto en el rostro de Pepe como en su cuerpo, pero por decirlo de alguna manera Pepe gozaba de un alto poder de asimilación, rápidamente se reponía de los golpes recibidos, pero aun y así ya se encontraba en muy mala forma, Bruno cometió un segundo error se confió mucho y cuando creyó tener vencido a Pepe este tomó un segundo aire y realizando un excelente cambio de piernas le asestó un gancho de izquierda el cual Bruno nunca vio, y le dio directamente bajo la quijada de Bruno, el cual se desplomó como un saco de cemento perdiendo el sentido.

Al volver en sí Bruno se encontró tirado en el suelo, y al tratar de levantarse se dio cuenta que alguien se encontraba encima de él, su sorpresa fue mayor al darse cuenta que le estaban dando por el culo, aun mareado por el golpe recibido trató de incorporarse pero no le fue posible, mientras sentía que era penetrado una y otra vez, Bruno trato de calmarse pero a medida que recuperaba el sentido se daba cuenta que lo estaban sodomizado, vio su ropa y la de Pepe hecha un alijo frente a sus ojos, se dio cuenta que estaba desnudo.

Era Pepe quien le estaba dando por el culo, al volver su rostro confirmó sus sospechas y se acordó de lo dicho por él y el otro antes de que la pelea comenzase, en un momento se sintió ultrajado vejado y avergonzado, para sus adentro no se perdonaba el haber perdido, su culo le dolía algo pero una extraña sensación jamas sentida por él se abría paso dentro de su ser, se dio cuenta que su pene se encontraba erecto y que comenzaba a disfrutar y a encontrar placer en ser penetrado, quisas por instinto o por quien sabe que comenzó a mover sus nalgas a medida que sentía que la verga de Pepe entraba y salía de su esfínter el cual abría y cerraba a medida que era penetrado.

Pepe se dio cuenta de que Bruno había vuelto en sí y que estaba disfrutando y colaborando a la vez que movía sus caderas y lentamente se comenzaba a poner en cuatro facilitando así un mayor disfrute de los dos, Pepe no decía nada y Bruno tampoco, de momento una de las manos de Pepe agarró la erguida verga de Bruno y comenzó a sobarla para luego continuar masturbandolo a medida que lo penetraba por el culo, Pepe fue el primero en acabar y llenarle por dentro con su leche el culo a Bruno, pero una vez que terminó permaneció dentro de él, mientras que al mismo tiempo continuaba masturbando a Bruno hasta que este eyaculó, acompañando la eyaculación con un fuerte alarido de placer.

Una vez que los dos terminaron se metieron a las frías aguas del lago y luego de un corto chapuzón salieron y se vistieron, durante todo ese momento habían mantenido silencio, hasta que Bruno le preguntó a Pepe, eso fue lo que le pasó a Juan, y Pepe le respondió que no, que ta

nto Juan como él no necesitaba caerse a golpes para disfrutar el uno del otro, lo de la otra vez fue por practicar y al igual que a ti Juan se descuido, al terminar de vestirse los dos el rostro de Pepe parecía que se hubiese estrellado contra una pared, y todo su cuerpo se encontraba adolorido.

Al día siguiente al llegar Juan al pueblo fue a visitar a Pepe, y se sorprendió verlo en las condiciones en que lo encontró, pero no terminaba de salir de su sorpresa cuando se encontró a su primo durmiendo desnudo en la cama de Pepe, a medida que Pepe le relataba lo sucedido se fue excitando y quitando su ropa, y una vez desnudo se colocó sobre el desnudo cuerpo de su primo y comenzó a penetrarlo, a todas estas ya Bruno se había despertado pero se estaba haciendo el dormido, para ver cual era la reacción de su primo, apenas sintió el nabo de Juan sobre sus nalgas de inmediato abrió sus piernas permitiendo de esa manera que su primo se lo introdujese sin dificultad, el esfínter de Bruno prácticamente se tragó la verga de su primo sin dificultad alguna, y de inmediato comenzó a mover el culo para su satisfacción personal y disfrute de su pariente, a todas estas Pepe permaneció de pie mirando la escena hasta que no pudiendo aguantarse más ante la excitación que tenía se comenzó a masturbar, Bruno al verlo le hiso señas de que se acercase, y con su verga en riste así lo hiso Pepe, para colocarla en la boca de Bruno la cual la chupó con todo el placer de su alma, Bruno trató de agarrar su pene para masturbarse, pero su primo no se lo permitió, pero tampoco lo masturbó pero aun y así quisas por el exceso de excitación Bruno ya se encontraba goteando, hasta que Juan no terminó de darle por el culo y sacarlo para regar su semen sobre las nalgas de su primo no lo dejó masturbarse, mientras Bruno continuaba chupando como un ternero pegado a la ubre de la vaca pero en este caso a la verga de Pepe, el cual a medida que acababa Bruno se tragaba todo su semen con gusto y gran placer, no fue hasta que Pepe terminó de soltar toda su carga que Juan se puso a mamarle con cariño la verga a su primo, hasta que lo hiso explotar de la emoción.

Una vez que los tres terminaron, a Bruno le dio una especie de ataque de vergüenza, fue Pepe quien le dijo que él y su primo disfrutan de eso desde muy jóvenes y que cuando pelean en la calle en ocasiones le comen el culo al tipo que pierde y que por ese método han encontrado un sin numero de nuevos amantes. Desde esa fecha en el pueblo ahora hay tres peleadores callejeros.

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